El fin de semana pasada tuve la oportunidad de mirar el film Diamante de Sangre de Edward Zuick, el cual cuenta con una excelente actuación del actor Leonardo Dicaprio, el cual sin lugar a dudas fue victima nuevamente de los fenómenos circunstanciales en los premios Oscar, me refiero a las excelentes actuaciones de Forets Withaker este año y Jimmy Fox. Además el film cuenta con soportes insuperables como son el actor de reparto Djimon Hounsou, Jennifer Connely, su buena fotografía e historia emocionante.
En esta se trata el tema de los diamantes en conflicto (diamantes obtenidos en zonas de guerra) y de cómo este preciado bien, en lugar de beneficiar a las poblaciones pobres del África, los perjudica, los envuelve en crisis y diatribas de intereses personales, que solo beneficia a los grandes especuladores y los mercenarios que los trasiegan. Vendidos, en la mayoría de los casos, en forma clandestina y por medio del sufrimiento de los pueblos africanos y de la sangre misma.
En nuestro país tenemos nuestros propios ´´diamentes´´ que por sus atractivos y los intereses que los componen lo convierten en verdaderos ´´Diamentes de Sangre´´. Lo cual de una manera u otra compromete el interés general por intereses particulares que obstruyen el desarrollo de una nación. ´´Diamentes´´ en el sector eléctrico, turístico; así como la lucha contra las drogas son algunas de las limitantes que nos impiden a ser sinceros en el avance de nuestro pueblo.
Esta película seria bueno que la viéramos todos en nuestros países en vía de desarrollo, aunque en Hollywood el tema no sea atractivo, para nosotros puede servir de una ventana virtual donde ver el fondo de las razones por las cuales nuestros países no terminan de ´´arrancar´´ en la vía correcta del desarrollo. Así que echemos un vistazo y analicemos entonces desde cada una de las ópticas existentes.
