Tony Blair renuncia del liderazgo del Partido Laborista, y a partir de julio esta dimisión será también como premier del Reino Unido. Blair quien lleva una década dirigiendo los destinos de la Gran Bretaña, tiene en su ministro de economía Gordon Brown a su posible sucesor. Una gestión caracterizada por las altas y bajas, presencia en conflictos internacionales (Sierra Leona, Afganistán e Irak), valoración positiva en lo que respecta al bienestar económico de los ciudadanos, y con denuncias de corrupción en su gobierno.
¿Que llevo a Blair a tomar esta decisión? Eso es algo que precisamente no podemos decir, pero si es claro que la presencia Británica en el conflicto de Irak debe tener algo que ver con esa decisión. La baja en la apreciación del publico sobre la gestión de Blair, motivado por la permanencia en el conflicto Iraquí, así como los atentados de Londres y la alianza estratégica con el gobierno de G. W. Bush, serian motivos mas que suficiente. Esto es fácil de comparar si se ven los resultados electorales del Partido Laborista del 1997 contra los las ultimos de mayo 2005 donde solo obtuvo un 27%.
Ahora mismo es fácil notar que Tony Blair fue (y es) uno de los pocos amigos del gobierno Norteamericano dispuesto en embarcarse en aventuras tan peligrosas como son el conflicto de Irak y Afganistan. Ya ese huracán llamado Irak termino con la estadía en el poder del Partido Popular en España dando paso así al PSOE y Rodríguez Zapatero. También se llevo a las autoridades de otros países europeos que en su momento apoyaron la participación militar en Irak. Y este ciclón llego también a Estados Unidos, comenzó por el congreso, donde los demócratas lograron la mayoría y seguro terminara con la salida del partido Republicano del poder (eso lo veremos el año próximo).
El pasó del Primer ministro Blair de la casa marcada con el número 10 de la calle Downing Street y su valoración hay que dejarlo en manos de la historia, y esta se encargara de medir y valorar cuales de sus decisiones fueron aciertos o cuales fueron desaciertos. Aun es muy temprano en el tiempo para decir que el paso de Blair por la primera magistratura de Gran Bretaña fue positivo o negativo.