La situación del conflicto en Honduras se mantiene en lo que resulta ser un tranque inminente. A pesar de las gestiones diplomáticas, incluso de potencias como la UE y EEUU; y presiones de guante de ceda de organismos económicos multilaterales el juego de los golpistas en Honduras parece que esta desarrollándose como lo esperaban: llegar a las elecciones del próximo 29 de noviembre con el Presidente Zelaya fuera de la presidencia.
Unas elecciones que los resultados de la misma serán tan dudosos como la situación actual. Pues la legalidad no puede nacer de lo ilegal e ilegitimo.
Todos los ciudadanos de América desde México hasta la Argentina debemos prestar atención a este tema, y ver en la realidad hondureña un experimento de sectores dominantes de quitar del medio a presidentes y funcionarios públicos que no son de su interés.
La estrategia del Presidente Zelaya es emular la de grandes hombres como Gandhi o Luther King: la resistencia pacifica y la desobediencia civil. Pero aparentemente no ha dado resultado. Parece ser que el poder de los que tienen el control en Honduras (o los que lo sustentan) es mas fuerte que la presión ciudadana, la comunidad internacional e incluso son desafiante ante los “pronunciamientos” departamento de estado de EEUU.
Este tranque inminente en Honduras puede derivar en futuros tranques en la región. Ojo esto no tiene que ver solamente con gobiernos de orientación de “izquierda” sino con cualquiera que no este acorde a los intereses de los sectores dominantes.